Saltar al contenido principal
Volver a Publicaciones
RFTMetáforas2016

The Role of Common Physical Properties and Augmental Functions in Metaphor Effect

Autores

Sierra, M. A., Ruiz, F. J., Flórez, C. L., Riaño Hernández, D., Luciano, C.

Revista

International Journal of Psychology & Psychological Therapy

Resumen

Estudio experimental (N=83) 2x2 que manipuló la presencia de propiedades físicas comunes y funciones augmentales en metáforas usadas antes de una tarea cold-pressor. Ambas variables aumentaron significativamente la tolerancia al dolor, sugiriendo que incluir propiedades físicas y augmentales puede mejorar el efecto terapéutico de las metáforas.

Resumen Detallado

El papel de las propiedades físicas comunes y las funciones aumentales en el efecto de la metáfora

Referencia completa: Sierra, M. A., Ruiz, F. J., Flórez, C. L., Riaño-Hernández, D., & Luciano, C. (2016). The role of common physical properties and augmental functions in metaphor effect. International Journal of Psychology and Psychological Therapy, 16(3), 265-279.

Tipo de estudio: Experimento de laboratorio / Estudio analógico

Contexto y objetivos

La metáfora es una herramienta ampliamente utilizada en psicoterapia, particularmente en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Desde la perspectiva de la Teoría del Marco Relacional (RFT), las metáforas implican relacionar dos redes relacionales distintas (la metáfora y la experiencia del individuo) a través de propiedades físicas comunes. La investigación previa en RFT ha identificado dos componentes clave que facilitan la efectividad de las metáforas: (a) las propiedades físicas comunes entre la metáfora y la experiencia de la persona, que facilitan la relación entre las dos redes relacionales; y (b) las funciones aumentales (valores apetitivos especificados en la metáfora), que pueden alterar las funciones conductuales de la experiencia. Estudios previos (como los de Luciano et al., 2014; Páez Blarrina et al., 2008; Gutiérrez et al., 2004) han demostrado que los protocolos basados en ACT aumentan la tolerancia al dolor sin reducir la percepción del mismo, lo que sugiere que el mecanismo es la alteración de funciones discriminativas/aumentales más que la reducción del dolor. El objetivo de este estudio fue analizar experimentalmente el efecto de estos dos componentes de la metáfora sobre la tolerancia al dolor utilizando una tarea de presor frío (cold-pressor task).

Método

Participantes

El estudio incluyó a 83 estudiantes de pregrado (42 mujeres; rango de edad = 18 a 34 años; M = 19.47, SD = 1.46) de diferentes cursos en la universidad. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a las cuatro condiciones experimentales. Se excluyeron participantes con enfermedad de Raynaud, dolor crónico, condiciones cardíacas, embarazo, o experiencia previa con la tarea de presor frío. El experimentador estuvo cegado respecto a la asignación de condiciones, ya que los participantes escuchaban los protocolos a través de auriculares.

Diseño experimental

El estudio siguió un diseño factorial 2×2 entre-sujetos. Las variables independientes fueron: (a) la presencia o ausencia de propiedades físicas comunes entre la metáfora y el malestar experimentado en la tarea de presor frío (presentes vs. ausentes), y (b) la presencia o ausencia de especificación explícita de funciones aumentales apetitivas en el contenido de la metáfora (presentes vs. ausentes). La combinación de estos dos niveles de variables independientes originó cuatro condiciones experimentales:

  • Condición A (Ambas presentes): Metáfora que incluía propiedades físicas comunes con la incomodidad del presor frío Y especificación de funciones aumentales (valores) para tolerar el dolor (ayudar a otros que sufren).
  • Condición B (Solo propiedades físicas): Metáfora con propiedades físicas comunes pero SIN especificación de funciones aumentales.
  • Condición C (Solo funciones aumentales): Metáfora con especificación de funciones aumentales pero SIN propiedades físicas comunes con la experiencia de malestar (narraba una experiencia desafiante no física).
  • Condición D (Control): Metáfora neutra sin propiedades físicas comunes ni funciones aumentales especificadas.

La asignación aleatoria de participantes a condiciones resultó en aproximadamente 20-21 participantes por condición.

Materiales y aparatos

Se utilizó un aparato de presor frío consistente en un contenedor de vidrio de 30×20×20 cm con dos compartimientos interconectados: uno para hielo y otro para agua. Se utilizó un termómetro digital adhered al contenedor para mantener la temperatura, y dos bombas de agua (300 litros/hora) para circular el agua. Una máquina de hacer hielo mantuvo la temperatura constante del contenedor. Los protocolos experimentales fueron narrativas metafóricas de aproximadamente 4 minutos de duración, presentadas en forma de audio a través de auriculares. Los protocolos fueron adaptaciones de la metáfora del pantano (Hayes et al., 1999; Gutiérrez et al., 2004), con manipulaciones específicas de las variables independientes mediante la modulación de referencias a propiedades físicas comunes y valores apetitivos.

Condición A: La metáfora describía a una persona en rehabilitación física después de cirugía, con énfasis en valores apetitivos (ayudar a otros que sufren). La narrativa hacía referencia al carácter "frío" del pantano y el esfuerzo de cruzarlo, creando propiedades físicas comunes con la experiencia del presor frío.

Condición B: Describía la misma narrativa de rehabilitación física (propiedades comunes) pero sin especificación de valores o funciones aumentales.

Condición C: Metáfora sobre una experiencia desafiante pero no física, con énfasis explícito en valores apetitivos (cosas importantes y significativas) sin propiedades físicas comunes.

Condición D: Narrativa neutral descriptiva de un paisaje sin elementos metafóricos ni referencias a valores.

Procedimiento

El procedimiento fue aprobado por el Centro de Investigación Psicológica de la institución. Todos los participantes firmaron consentimiento informado detallando los procedimientos y condiciones de participación. Las sesiones experimentales fueron conducidas individualmente y duraron aproximadamente 30-40 minutos, distribuidas en cuatro fases:

Fase 1 (Medidas pre-experimentales, ~15 min): Los participantes completaron cuestionarios de línea base incluyendo la Aceptación y Acción Cuestionario-II (AAQ-II), el Cuestionario de Fusión Cognitiva (CFQ), y el Cuestionario de Plancia Generalizada (GPQ).

Fase 2 (Pretest cold-pressor): Los participantes introdujeron su mano no dominante hasta la muñeca en un contenedor con agua circulante a 4.5-5.5 grados Celsius (temperatura más alta que la típica de 1-3 grados, según Mitchell, MacDonald, & Brodie, 2004, para facilitar el uso de estrategias entrenadas). Se les instruyó mantener la mano en el agua el mayor tiempo posible, con un máximo de 5 minutos. El tiempo de tolerancia fue registrado. Posteriormente, los participantes reportaron la intensidad del dolor en una escala visual analógica (VAS) de 10 cm.

Fase 3 (Protocolos e intervención): Los participantes fueron asignados aleatoriamente a una de las cuatro condiciones experimentales y escucharon el protocolo de 4 minutos a través de auriculares. Para evitar influencias de las expectativas del experimentador, el experimentador no conocía qué protocolo estaba recibiendo cada participante. Luego de escuchar el protocolo, los participantes completaron un breve cuestionario de comprensión con cuatro preguntas sobre el contenido de la historia.

Fase 4 (Postest cold-pressor): Los participantes realizaron nuevamente la tarea de presor frío bajo las mismas condiciones que el pretest. El tiempo de tolerancia y el reporte de intensidad del dolor fueron registrados utilizando los mismos procedimientos. Después, los participantes fueron completamente informados sobre los objetivos del estudio.

Medidas

Variable dependiente principal: Tolerancia al dolor medida como el porcentaje del tiempo tolerando el dolor en postest en relación al pretest. Los puntajes fueron calculados como (tiempo postest / tiempo pretest) × 100%. Un puntaje de 100% indica sin cambio; un puntaje de 200% indica que el participante toleró el dolor el doble de tiempo en postest que en pretest.

Variable dependiente secundaria: Percepción diferencial del dolor, medida como la diferencia pre-post en la intensidad del dolor reportada (puntaje en postest menos puntaje en pretest en la escala VAS).

Análisis de Datos

El tamaño de muestra fue determinado a priori usando G*Power 3.1.9.2 (Faul, Erdfelder, Lang, & Füchner, 2007), especificando un tamaño de efecto mediano a grande (f² = .32), poder de .80, y probabilidad de error alfa de .05. El análisis indicó que 75 participantes eran necesarios para detectar un efecto mediano a grande mediante ANOVA de dos vías. Se realizaron ANOVAs de una vía para explorar equivalencia de condiciones experimentales en variables de pretest (AAQ-II, CFQ, GPQ, tolerancia al dolor pretest, intensidad de dolor pretest). Se utilizó SPSS 19° para realizar análisis estadísticos. Debido a la presencia de valores atípicos en el porcentaje de tiempo tolerando dolor en postest, se trimaron el 10% superior e inferior de los datos en cada condición experimental (2 participantes en los límites superior e inferior por condición). Posteriormente, se calcularon ANOVAs de dos vías para analizar el efecto diferencial de los protocolos. Las proporciones de la varianza total atribuidas a un efecto (eta-cuadrada o η²) fueron reportadas como tamaños de efecto típicos de ANOVA. Los valores de eta-cuadrada de .01, .06, y .14 fueron interpretados como efectos pequeño, mediano, y grande, respectivamente. Los tamaños de efecto entre condiciones en la Fase 4 fueron calculados utilizando la d de Cohen (Cohen, 1988), que puede interpretarse como pequeño (d = 20 a .49), mediano (d = .50 a .79), y grande (d = 80 o superior).

Resultados

El ANOVA de una vía reveló que no había diferencias significativas entre las condiciones experimentales en AAQ-II, CFQ, GPQ, tolerancia al dolor pretest, e intensidad de dolor pretest (ver Tabla 1), indicando que las condiciones experimentales eran equivalentes en variables de pretest.

Tolerancia al dolor (variable dependiente principal):

El ANOVA de dos vías mostró que ambas variables independientes tuvieron efectos principales estadísticamente significativos en la tolerancia al dolor. Las propiedades físicas comunes produjeron un efecto principal: F(1,79) = 6.135, p = .016, η² = .093. Las funciones aumentales produjeron un efecto principal: F(1,79) = 6.024, p = .017, η² = .091. No se encontró interacción entre las dos variables independientes: F(1,79) = .008, p = .93, η² = .000.

Los datos descriptivos presentados en la Tabla 2 y Figura 2 muestran el porcentaje de tiempo tolerando dolor en postest en relación a pretest para cada condición:

  • Condición A (propiedades físicas comunes + funciones aumentales): M = 202.63, SD = 62.27 (N = 20)
  • Condición B (solo propiedades físicas comunes): M = 172.19, SD = 41.54 (N = 20)
  • Condición C (solo funciones aumentales): M = 171.91, SD = 53.09 (N = 20)
  • Condición D (control, ninguno): M = 139.21, SD = 46.52 (N = 20)

Los tamaños de efecto de Cohen's d entre condiciones, relativos a la Condición D, fueron:

  • Condición A vs. D: d = 1.17 (efecto muy grande)
  • Condición B vs. D: d = .75 (efecto mediano)
  • Condición C vs. D: d = .66 (efecto mediano)

Las comparaciones dentro de grupos revelaron:

  • Condición A vs. B: d = .59 (efecto mediano)
  • Condición A vs. C: d = .53 (efecto mediano)
  • Condición B vs. C: d = .01 (efecto negligible)

Estos patrones indican que los efectos de las propiedades físicas comunes y las funciones aumentales fueron aditivos (summative), sin interacción. La combinación de ambos componentes (Condición A) produjo los mayores aumentos en tolerancia al dolor, mientras que cualquiera de los componentes solos (Condiciones B y C) produjo efectos más modestos pero equivalentes entre sí. La Condición D (control) produjo el menor aumento en tolerancia al dolor.

Percepción del dolor (variable dependiente secundaria):

El ANOVA de dos vías mostró que las variables independientes NO tuvieron efectos estadísticamente significativos en la percepción del dolor. Las propiedades físicas comunes: F(1,79) = .876, p = .846, η² = .000 (no significativo). Las funciones aumentales: F(1,79) = 1.861, p = .178, η² = .03 (no significativo). No hubo interacción: F(1,79) = .038, p = .846, η² = .001.

Los datos descriptivos para el cambio pre-post en intensidad del dolor (Tabla 3) fueron:

  • Condición A (ambas presentes): M = -.94, SD = 2.41
  • Condición B (solo propiedades físicas): M = -.27, SD = 1.85
  • Condición C (solo funciones aumentales): M = -.92, SD = 1.89
  • Condición D (control): M = -.34, SD = 1.87

En todos los casos, las puntuaciones fueron cercanas a cero, indicando cambios mínimos en la percepción de la intensidad del dolor entre pretest y postest, independientemente de la condición.

Discusión y conclusiones

El estudio actual analizó el efecto de dos componentes de metáforas desde la perspectiva de RFT en un estudio analógico en el cual los participantes fueron expuestos dos veces (pretest y postest) a una tarea de presor frío. Específicamente, las dos variables manipuladas fueron: (a) la presencia de propiedades físicas comunes entre la metáfora y la experiencia dolorosa del participante, y (b) la especificación de funciones aumentales apetitivas para tolerar el dolor.

Los resultados del experimento demostraron un efecto significativo de ambas variables independientes en la tolerancia al dolor. En otras palabras, la inclusión de propiedades físicas comunes entre el contenido de la metáfora y la experiencia dolorosa del participante y la especificación de funciones aumentales para tolerar el dolor aumentó el efecto de la metáfora. Estas variables no mostraron cambio significativo en la intensidad del dolor. Este hallazgo sugiere que el proceso de cambio de los protocolos no fue necesariamente la disminución de la percepción del dolor sino la alteración de las funciones discriminativas para evitar el dolor mediante la incorporación de funciones aumentales apetitivas para tolerar el dolor. Los resultados son consistentes con otros estudios (por ejemplo, Gil Luciano, Ruiz, Valdivia-Salas, & Suárez Falcón, en prensa; Gutiérrez, Luciano, Rodríguez, & Fink, 2004) dónde se encontró que protocolos basados en ACT no reducen el dolor pero aumentan la tolerancia al dolor.

Un hallazgo interesante de este estudio fue que las propiedades físicas comunes tuvieron un efecto de aumento en la tolerancia al dolor incluso cuando la metáfora no especificaba funciones aumentales apetitivas (valores dirigidos). Parece que las propiedades físicas comunes podrían haber generado identificación con la metáfora y podría haber proporcionado valor a la tarea, como si el contexto experimental posicionara algunos significados generales positivos que podrían estar funcionando como reforzadores abstractos positivos, tales como ayudar a las personas que sufren por dolor persistente o superarse a uno mismo.

El hecho de que las funciones aumentales especificadas (valores) también funcionaron cuando la metáfora no incluía propiedades físicas comunes (Condición C) sugiere que proporcionar razones basadas en valores para tolerar el dolor puede ser suficiente para aumentar la tolerancia, independientemente de si la metáfora comparte propiedades físicas con la experiencia. Los efectos aditivos (no interactivos) de ambas variables sugieren que representan mecanismos distintos de cambio que operan independientemente.

Las limitaciones del estudio incluyen: primero, que el efecto de los protocolos fue probado solo en una tarea experimental y no en situaciones clínicas reales donde los individuos necesitan tolerar dolor intenso. Segundo, solo participaron estudiantes de pregrado, lo que reduce la generalización de los resultados. Tercero, el tamaño de muestra fue relativamente pequeño para conducir análisis de moderación que exploraran si ciertos factores (como niveles de flexibilidad psicológica o habilidades de razonamiento analógico) podrían moderar los efectos observados. Cuarto, la investigación futura podría explorar si las funciones aumentales funcionan mejor en participantes con alta flexibilidad psicológica, y si las propiedades físicas comunes muestran mayores efectos en participantes con bajos a medios niveles de habilidades de razonamiento analógico.

En conclusión, según los resultados de este estudio, los terapeutas de ACT que trabajan con personas en situaciones de rehabilitación dolorosa después de cirugía deberían diseñar metáforas que incluyan propiedades físicas comunes con la experiencia dolorosa del cliente Y especifiquen funciones aumentales apetitivas (direcciones valoradas) para maximizar el efecto de la metáfora en la promoción de la flexibilidad psicológica y la tolerancia al dolor.

Importancia y Contribución

Este estudio es importante porque proporciona análisis experimental de los mecanismos específicos a través de los cuales las metáforas pueden promover flexibilidad psicológica desde la perspectiva de RFT. Los hallazgos informan directamente a los terapeutas de ACT sobre qué componentes incluir al diseñar metáforas clínicas. Aunque el estudio fue limitado a un contexto experimental de laboratorio, proporciona la base empírica para comprender cómo dos características clave de las metáforas (propiedades físicas comunes y valores apetitivos) contribuyen de manera independiente y aditiva al aumento de la tolerancia al dolor, ofreciendo contribuciones valiosas tanto a la investigación básica de procesos RFT como a la aplicación clínica de intervenciones basadas en ACT.

Este resumen ha sido generado con Inteligencia Artificial y podría contener errores. Se recomienda consultar el artículo original.